El chorreado con arena, o chorreo abrasivo, consiste en lanzar partículas abrasivas a gran velocidad contra una superficie para arrancar todo lo que no es el material: óxido, pintura vieja, calamina, grasa, restos de hormigón o de resina.
No es solo limpiar por limpiar. En acero, el 80 % de que una pintura aguante o se caiga a los dos años depende de cómo estaba preparada la superficie, no de la pintura que se use. Por eso el chorreado es el paso previo obligatorio de cualquier trabajo anticorrosivo serio.
La norma ISO 8501-1 define hasta dónde se limpia el acero. Es lo que suele venir escrito en la ficha técnica de la pintura o en el pliego:
Si no sabes qué grado necesitas, dinos qué pieza es y dónde va a estar, y te lo decimos nosotros.
Te lo decimos antes de cobrarte un presupuesto:
El acero recién chorreado se oxida solo, y rápido: en pocas horas ya está cogiendo color. Por eso el chorreado y la imprimación tienen que ir seguidos.
Lo hacemos todo en la misma nave: chorreo, reparación de chapa, imprimación, pintura y rotulación. Un solo interlocutor, una sola factura y la pieza no da vueltas entre talleres perdiendo días.
Depende del estado y del tamaño, no de la pieza en sí. Presupuestamos por horas de boquilla o por metro cuadrado, con un mínimo por servicio, porque montar y desmontar un trabajo lleva su tiempo aunque la pieza sea pequeña. Mándanos una foto por WhatsApp y te damos una cifra en menos de 2 días laborables, sin compromiso.
Una pieza suelta suele salir en el día. Un remolque, una cuba o un silo llevan varios días, sobre todo si después va pintura. En el presupuesto te damos fecha, no un «ya te diré».
Lo normal es traerla a la nave de Fuente Álamo: ahí está la cabina y el trabajo sale mejor y más barato. Para cosas que no se mueven —silos, estructuras, fachadas— vamos nosotros. Trabajamos en un radio de unos 60 km.
Es de lo que más hacemos: tractores, remolques, cubas, aperos y silos. También cabezas tractoras y carrocerías de camión, vigas y estructura metálica.
Sí. Paredes, fachadas, suelos y techos: para quitar pintura, restos de obra o suciedad incrustada. Se protege lo que no se toca y se recoge el abrasivo.
Sí, y es lo recomendable: el acero chorreado empieza a oxidarse a las pocas horas. Hacemos imprimación y pintura en la misma nave, y si hace falta rotulamos con el logo de tu empresa antes de devolvértelo.
Para las dos cosas. La mayor parte del trabajo es de empresa —transportistas, agricultores, industria, calderererías— pero también hacemos piezas sueltas de particulares.
En Fuente Álamo de Murcia, en la carretera de Fuente Álamo a Las Palas. Atendemos toda la Región de Murcia y alrededores. Horario de lunes a viernes, de 8:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00.
Lo que va antes y después del chorreado
Mándanos una foto de la pieza y te decimos qué se puede hacer. Presupuesto en menos de un día laborable.
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